En una declaración oficial emitida en la capital panameña con fecha del 1 de junio de 2026, se detalló la postura del Estado de Israel respecto a la intensificación de las operaciones militares en el Líbano. El pronunciamiento argumenta que las recientes acciones bélicas responden a una campaña sistemática de agresiones perpetradas por la organización Hezbolá, la cual ha violado de forma continua los términos del acuerdo de cese al fuego establecido el pasado 16 de abril de 2026.
De acuerdo con el reporte, la organización ha aprovechado la incapacidad del Gobierno libanés para hacer cumplir su autoridad, incrementando la fricción operativa mediante el lanzamiento incesante de proyectiles y el uso de nuevas tácticas militares destinadas a golpear tanto a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) como a las comunidades civiles.
El documento oficial enfatiza que el nivel de agresión alcanzó un punto crítico durante el último fin de semana, registrándose múltiples impactos en el corazón de zonas residenciales en territorio israelí que provocaron víctimas mortales.
- Estadísticas desde el alto el fuego: En el mes y medio transcurrido desde la firma del acuerdo, se contabilizan más de 1,000 lanzamientos de cohetes y aproximadamente 400 drones explosivos enviados por Hezbolá.
- Acumulado histórico: Desde los acontecimientos del 7 de octubre de 2023, la cifra total de cohetes disparados contra Israel supera los 19,000.
- Intereses externos: La declaración señala que Hezbolá inició esta escalada sin que mediara provocación alguna por parte de Israel, respondiendo únicamente a su lealtad con el régimen de los ayatolás en Teherán.
Un aspecto relevante destacado en el informe es que esta ola de ataques coincide con el desarrollo de conversaciones directas entre delegaciones oficiales de Israel y el Líbano, las cuales cuentan con la mediación de los Estados Unidos con el fin de buscar una solución pacífica en la región.
El comunicado denuncia que las acciones de la milicia armada buscan de forma deliberada frustrar estos esfuerzos diplomáticos. A pesar del entorno hostil, Israel ratificó que los contactos bilaterales se mantienen vigentes, así como el compromiso institucional con el éxito de las negociaciones.
Ante la persistencia de las amenazas contra los residentes del norte del país, las autoridades justificaron el incremento de sus incursiones militares en territorio libanés. Se aclaró que las fuerzas operativas se han abstenido de atacar la ciudad de Beirut y que las misiones actuales están dirigidas de forma exclusiva contra el armamento, los combatientes y la infraestructura terrorista de Hezbolá.
Finalmente, el Estado de Israel reafirmó que no alberga ninguna aspiración territorial en el Líbano y que su único propósito es de carácter defensivo. El comunicado concluye que una estabilidad sostenible para ambas naciones requiere un Líbano soberano, libre de la presencia de milicias armadas extranjeras, donde el Ejército libanés se consolide como la única fuerza militar legítima que opere en el terreno.



