La crisis de violencia doméstica en Panamá ha alcanzado niveles críticos en el primer cuatrimestre de 2026, con 8,272 denuncias registradas, un aumento del 19.2% respecto al año anterior. Ante este escenario, especialistas advierten que el miedo a las represalias y la saturación institucional están impidiendo que muchas víctimas rompan el ciclo del abuso.
Para el psicólogo Fernando Gómez, el incremento de casos no solo responde a factores externos, sino a la complejidad emocional de las víctimas. Gómez destaca que el temor es la principal barrera para buscar justicia. En este sentido, subraya la importancia de herramientas que garanticen la confidencialidad para proteger la integridad del denunciante.
Como recurso fundamental para la ciudadanía, se promueve el uso de la plataforma de denuncias anónimas:
Portal Oficial: panama.tupista.org. Este canal permite reportar hechos delictivos de manera segura, eliminando el contacto directo con el agresor en las etapas iniciales de la denuncia.
ALERTA DE VIOLENCIA DOMÉSTICA
Comparativa Global Panamá (Ene-Abr)
El informe detalla que la violencia doméstica sigue siendo la modalidad predominante con 6,089 casos. La provincia de Panamá Oeste registró el incremento más drástico con un 50% de aumento.
Al respecto, la abogada de familia Zuky Yard señala que este repunte en el sector oeste podría estar vinculado a factores socioeconómicos y logísticos: «Obedece a las altas horas de tranque que al final del día redundan en frustraciones… hace falta un control del manejo de las emociones».
El psicólogo Fernando Gómez enfatiza que el incremento de las cifras no solo refleja una crisis de seguridad, sino una profunda crisis de salud mental y gestión emocional en el núcleo familiar. Gómez explica que el fenómeno de la «violencia cíclica» se alimenta del silencio y del miedo paralizante que sufren las víctimas, quienes a menudo se sienten desprotegidas por el sistema tradicional.
Testimonio de Superación
«Yo tenía problemas con mi pareja de maltrato… En la Justicia Comunitaria de Paz se escuchó mi caso, presenté las pruebas de lo que me estaba pasando y lo halló culpable. Le puso una boleta de alejamiento de 550 metros y una multa de 500 dólares. Lo sacaron de la casa con la policía».
Según el especialista, la disponibilidad de herramientas como el portal de denuncias anónimas panama.tupista.org actúa como un «catalizador de justicia», permitiendo que el denunciante supere la barrera del temor al agresor. Para el psicólogo, es vital que la sociedad comprenda que la denuncia no es solo un acto legal, sino el primer paso terapéutico para romper las cadenas del trauma y prevenir desenlaces fatales en comunidades donde el estrés cotidiano ha normalizado la agresión.

«Invisibilización» y fallas en la prevención
Para Yard, el aumento de las cifras es síntoma de un problema estructural de fondo: el desconocimiento y la invisibilización de las violencias que afectan a mujeres, niños y adolescentes. La jurista sostiene que el Estado no se ha abocado a políticas de prevención efectivas debido a que todavía se perciben estos casos como «problemas aislados o peleas entre marido y mujer».
«Ese desconocimiento e invisibilización del problema lo que no permite es que como Estado nos aboquemos a buscar políticas de prevención», advirtió Yard, enfatizando que aunque ha habido avances normativos —como el registro de agresores sexuales y el aumento de penas por maltrato psicológico—, el sistema sigue fallando en la protección y abordaje integral.
La abogada también denunció la precariedad de las instituciones encargadas de atender las denuncias, mencionando la falta de personal adecuado y la saturación de las entidades en provincias como Panamá y Panamá Oeste. Esta situación genera una doble percepción negativa:
- En la víctima: Siente que el sistema no le ofrece una respuesta ni protección real.
- En el agresor: Percibe que «no pasa nada», lo que se ve agravado por la falta de una «certeza del castigo» y beneficios como las rebajas de pena en delitos graves.
Vulnerabilidad en la niñez y adultos mayores
El reporte de 2026 subraya un impacto severo en los sectores más frágiles:
- Maltrato al Adulto Mayor: Registró un salto alarmante del 55%, con 445 denuncias.
- Maltrato a menores: Se contabilizaron 1,412 casos. Sobre este punto, Yard alertó sobre el rol del Ministerio de Educación frente al acoso escolar (bullying), el cual define como otra forma de maltrato que no está siendo atendida adecuadamente.

Preocupación por el Ministerio de la Mujer
Finalmente, la especialista expresó su inquietud ante la posible degradación del Ministerio de la Mujer a nivel de instituto, señalando que esto envía un mensaje de falta de interés real en la problemática de género. «El solo hecho de que retrotraigan a que sea nuevamente un instituto nos marca la línea de cómo estamos como país», concluyó.
Las cifras del Ministerio Público, sumadas a las advertencias de expertos como la Licda. Yard, plantean la necesidad urgente de pasar de un enfoque meramente punitivo a uno de prevención integral, donde la educación emocional y el fortalecimiento institucional sean las prioridades para frenar esta tendencia ascendente.




