En un firme mensaje de política exterior, el presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, se comunicó directamente con su homólogo de Bolivia, Rodrigo Paz, para manifestarle el total apoyo y solidaridad del Estado panameño ante la compleja situación política que atraviesa la nación sudamericana.
Durante el intercambio, el mandatario Mulino fue enfático al calificar la actual crisis boliviana como una «nueva arremetida de la izquierda radical y el narcotráfico». Como parte de las acciones inmediatas de su administración, el gobernante panameño informó que ha instruido a la embajada de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para que solicite un pronunciamiento urgente de este organismo multilateral, con el fin de salvaguardar la estabilidad social y política en Bolivia.
“Panamá colaborará en la esfera política internacional”, aseguró de manera contundente el presidente Mulino durante la conversación.
Por su parte, el presidente boliviano, Rodrigo Paz, agradeció el respaldo de la administración panameña y coincidió en el diagnóstico de la situación, catalogando la crisis como el último coletazo de sectores que buscan promover el caos en el país de forma sistemática.
“Vamos a acabar con esto esta semana. La pelea está dura, pero la vamos a sacar adelante”, manifestó con optimismo el mandatario sudamericano al cierre del diálogo con su par panameño.
Con este pronunciamiento oficial, la República de Panamá se suma al bloque de aproximadamente diez naciones que, hasta la fecha, han manifestado de manera pública su respaldo al hilo constitucional y al Gobierno institucional encabezado por Rodrigo Paz en Bolivia.



