Fuente: Martí Noticias | Martinoticias.com
Desde el exilio en Miami, Beatriz Salas Marino mantiene una certeza que repite como una promesa: su hijo, Hugo Marino, está vivo.
El submarinista y economista venezolano desapareció el 20 de abril de 2019, tras llegar al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, en Venezuela. Desde entonces, su familia no ha recibido información oficial sobre su paradero. Organizaciones de derechos humanos califican el caso como una desaparición forzada presuntamente atribuida a funcionarios de la DGCIM.
En entrevista con Martí Noticias, Salas recordó la última llamada que recibió de su hijo: “Llegó a Maiquetía, me llamó: ‘Vieja, ya estoy en Caracas, te llamo en la noche…’ Última llamada y no supimos más nada”.
Hugo Marino era especialista en salvamento submarino y rescate marítimo. De acuerdo con reportes de ONG, viajó a Venezuela para una breve visita familiar y desde ese momento se perdió todo contacto con él. El Observatorio Venezolano de Prisiones denunció que, siete años después, no existe información oficial sobre su ubicación.
Desde su casa en Miami, Beatriz Salas exige una fe de vida. Asegura que no acepta versiones no comprobadas ni explicaciones sin pruebas. “Ellos son capaces de todo, porque han sido capaces de tenerlo secuestrado por siete años sin saber nada de él. Pero yo estoy segura de que Hugo está vivo”, afirmó.
La madre de Marino, hoy octogenaria, también recordó el último abrazo que recibió de su hijo antes de su viaje a Venezuela. “Me dijo: ‘Mami, te quiero mucho, no se te olvide’. Ese fue el último abrazo y el último beso que me dio mi hijo… yo tengo la fe de que me lo va a volver a dar”, relató.
Salas dijo desconocer las razones de la desaparición y aseguró que su vivienda en Caracas fue allanada sin que se le explicara el motivo. “No sé qué sabe mi hijo, qué mano tan poderosa lo tiene, que no ha dejado que este caso salga a la luz”, expresó.
El caso de Hugo Marino vuelve a cobrar fuerza en medio de nuevas denuncias por muertes y desapariciones bajo custodia en Venezuela. Beatriz Salas expresó solidaridad con Carmen Navas, madre de Víctor Hugo Quero Navas, cuya muerte bajo custodia fue confirmada meses después por autoridades venezolanas, mientras su familia seguía buscándolo.
“Si desgraciadamente pasase algo que no debería pasar, yo no me voy a rendir”, advirtió Salas. “No van a conseguir a la madre doblada y pegada del piso. Voy a conseguir más fuerza para llegar a la verdad”.

